Una enfermedad curable
La malaria es una enfermedad curable si se reconoce, diagnostica y trata inmediatamente y correctamente. En los últimos años, uno de los mayores desafíos en la lucha contra la malaria es la resistencia al fármaco antipalúdico más barato y anteriormente más utilizado, la cloroquina que es común en todo el mundo. Las nuevas terapias combinadas basadas en artemisinina (ACTs) proporcionan actualmente un medicamento alternativo muy eficaz para tratar la malaria, pudiendo hacer más lenta la progresión de la resistencia. Sin embargo, el precio de una dosis para adultos de ACT es de aproximadamente 1-3 dólares USA, 10-20 veces el de los antimaláricos utilizados anteriormente. Son esenciales y viables unas estrategias para garantizar que todos quienes padecen la malaria reciban un tratamiento adecuado y antes de que la enfermedad se convierta en grave. Necesitan educación para los pacientes, personal sanitario formado y fármacos asequibles (ACT) lo más cerca del hogar que sea posible.
Actualmente no existe ninguna vacuna contra la malaria aprobada para uso en humanos, si bien muchos científicos del mundo trabajan en el desarrollo de una vacuna eficaz. El parásito de la malaria es un organismo complejo; los científicos aún no comprenden totalmente las respuestas inmunes que protegen a los humanos contra la malaria. Sin embargo, aunque continúa el trabajo sobre las vacunas contra la malaria, se dispone actualmente de herramientas eficaces de prevención y tratamiento, con financiación predecible a largo plazo, y con la voluntad política necesaria para sostenerlas.






