Prevención de la malaria
La malaria es completamente prevenible. Un paquete integrado de intervenciones de control de la malaria que se centra en soluciones relativamente simples pero probadas puede reducir en gran medida el sufrimiento. La mayor parte de los mosquitos portadores de la malaria pican de noche, por lo que las redes tratadas con insecticida (ITNs), adecuadamente utilizadas y mantenidas, ofrecen una barrera protectora barata, segura y eficaz, con el potencial de reducir la mortalidad infantil en un 20 por ciento. Una red tratada con insecticidas especiales ofrece aproximadamente el doble de protección que una red sin tratar, pudiendo proteger con su presencia a otras personas en la habitación, incluso estando fuera de la red, ya que el mosquito muere después de posarse en la red. Los avances en la tecnología de redes tratadas con insecticidas de larga duración (LLIN) implican que una red puede retener su capacidad protectora durante tres años sin un nuevo tratamiento.
Además de las ITN, a veces es adecuado utilizar equipos especializados para tratar un insecticida en el interior de las paredes de las casas (conocida como Rociado Interno Residual (IRS). Esto ayuda a eliminar a los mosquitos, reduciendo con ello la transmisión de la malaria a otras personas.
Los esfuerzos de prevención para mujeres embarazadas incluyen la administración al menos dos veces durante el de dosis únicas de antimaláricos durante las visitas clínicas antenatales rutinarias; esto se conoce como tratamiento preventivo intermitente (IPT). El IPT ayuda a proteger a las mujeres embarazadas de la posible muerte y anemia y también evita un bajo peso al nacer en los niños relacionado con la malaria, que causa unas 100.000 muertes de niños anualmente en África.
La información y la educación son fundamentales para los esfuerzos de prevención. Las campañas educativas son cruciales, que se centran en cómo utilizar de manera correcta y consistente las ITN, en cómo reconocer la enfermedad en un niño en las medidas a tomar, cómo proteger a las mujeres embarazadas y a los niños no nacidos, y la importancia del rociado interior residual donde se utiliza.






